miércoles, 1 de septiembre de 2010


Mientras inicio mis estudios me debato entre tantas emociones, recuerdos y experiencias que he vivido tanto personalmente como viendo a otros experimentar desafios persistentes para accesar a igualdad de oportunidades, algo que no deberia tener que explicarse teoricamente, sino que deberia ser la realidad de todo ser humano. Ciertamente hay todo tipo de pobreza tambien, pero una de las peores es no valorar lo que se tiene y solo acumular cosas, sin pensar en los demas, sin abrirse y sin compartir. La otra, mas obvia y culpable de drenar cada segundo el futuro de millones de ninos, ninas y familias, se alimenta de la primera y se mantiene condicionada por las propias condiciones que crea.

Ser pobre, vivir en pobreza, no es justo, sobre todo cuando no se elige serlo. Cuando son las caracteristicas del entorno que minan cualquier intento de desarrollo.

Admiro a Amartya Sen por ser una voz que nos recuerda esto.

Necesitamos mas personas con Sen en nuestros paises, que nos recuerden al mundo en proceso de globalizacion, las altas academias y burocracias que hay prioridad y mucha necesidad, la pobreza sigue ganando la carrera, y las barreras para salud y educacion basica son cada dia mas gruesas y altas...


jueves, 22 de julio de 2010

Maybe


I always knew that freedom is a precious treasure, that in its most intrinsic roots it’s self-defending, protecting the individual without obstacle; that it had no eyes for the color of skin, status quo or nationality.

I always knew that freedom offered response and refuge without asking any questions, injecting a feeling of foundation, of grounding, whatever its principles.
…I always understood this.


Until I tripped among the pages pulled among the darkness of, not one, but thousands of histories in which this freedom has been silenced, forgotten and turned insipid diluted as fine sand in the air, dressed in a silence as penetrable as an abyss without echo nor resonance, only leaving behind tears of impotence, and a future stained with fear.


In this moment, I realized that poverty is more than a mouth without bread or a cold evening. It’s to be invisible, a victim of a system painted in indifference and excuses, the vapor of confusion promptly climbed my eyes...my mind, but I saw more, I saw how dignity had lost its wings and faded in a cry of desperation, where eviction dyed the night, the dawn and the sunset with ignominy and a drowning hope.

I wished to identify the ‘responsible’, throw a stone, run in the other direction…perhaps to flee or ignore. I’m sorry, I’m just not a heroin, but I do have a voice and perhaps my opinion matters. Perhaps my actions and my words will fall into hands that will fill themselves with this reality and act.

lunes, 28 de junio de 2010


Si cargamos con el pasado como única brújula, si lo señalamos como el único culpable de nuestros esquemas, si volvemos de su sombra nuestra escondite.... la justificación imparcial de nuestros errores y rigideces…es como si estuviésemos muertos, como si la vida que nos ha sido otorgada no fuera una nueva oportunidad de reinvidicación, abrir caminos, creer… es como si declarasemos que carácter de las olas es estéril, es como si silenciasemos eternamente a los que no se conformaron, a los que han luchado por mejores tiempos, tiempos de democracia, transparencia, libertad.....

El pasado de nuestras naciones no puede seguir siendo subterfugio para los patrones de corrupción, la intolerancia de los sectores, el sopor de nuestra sociedad, patrones de desarrollo impregnados inequidades..... el pasado es un baúl de aprendizajes de las dinámicas del ego humano, pero también de la memoria de héroes y heroínas conocidos/as y anónimos/as que creyeron que el futuro es algo que se construye con determinación, pasión y unidad.

viernes, 14 de mayo de 2010


El honor es personal, no corre en la sangre de las personas, se construye con sangre, con sudor y honestidad, no con nombres ni títulos. La dignidad no se compra, se hiere, se estruja, pero nunca puede ser comprada porque si no sería otra cosa, un espejismo, una alegoría, pero nunca dignidad

He aprendido que las injusticias si son blanco y negro, o se es justo o se es injusto, o se es claro o se es confuso, aunque los procesos de injusticias tengan sus matices, sus motivaciones son claras, precisas, puntuales….atropellar con la mayor sigilosidad a sus víctimas.

…..y hoy esa víctima guarda silencio, díficil de comprender, asimilar, porque conozco su valentía, quizás éste mandando un mensaje al mundo, que la persuación más contundente no está en nuestro discurso y palabras, sino en nuestras acciones.

Apoyo a Garzón

Hoy es un día de luto para la justicia, los derechos humanos y la conciencia moral. Hoy es un día donde se han alimentado los intereses y se rezagado la valentía de aquellos que quieren llevar luz y dejar que sean sus mismas acciones las que les condenen. Hoy es un día donde nos damos cuenta de que intentar amar la justicia tiene un precio alto.

Sin embargo, es solo un día y solo le ruego a la historia que sea ella misma que haga justicia y no olvidemos lo que Garzón se atrevió a hacer. No conozco los detalles internos de los casos pero me uno al consejo jurídico de Human Rights Watch cuando dicen:
"Los verdaderos crímenes aquí son las desapariciones forzadas y los asesinatos, no el intento del juez Garzón de investigarlos"
Apoyo a Garzón.

jueves, 6 de mayo de 2010


A veces cuestiono mis reflexiones, preguntándome si es que soy muy ingenua o digo lo que pienso en mis escritos como una forma de desahogar la frustración que a veces dar ver donde estamos. Ver a tantos en la calle, sobre todo niños, niñas, adolescentes, cualquier que sea el motivo, están en la calle, en el peligro, en la más alta vulnerabilidad y algo que ciertamente no merecen. Ver los abusos de poder o la manipulación de un concepto tan alto como la democracia y la identidad de un pueblo, que está sediento de oportunidades básicas y sostenibles, como educación y salud de calidad. Ver la inseguridad con que andamos en la calle, e incluso en la vida, sin saber que será del futuro, incluso de aquellos que hemos tratado de prepararnos y estudiar. Ver los precios subir, subir y subir al estándar de un país desarrollado, cuando seguimos en los zapatos de un país desigual y mezquino.

Y se que hay futuro, pero la pregunta es, si hay para todos y todas los que trabajamos, nos levantamos cada día bien temprano a construirlo y sembrarlo para que nuestras generaciones disfruten de nuestras playas, parques y de crecer en una isla hermosa y cálida como sus aguas. ¿Será suficiente?

¿Qué nos queda como país? Ganar conciencia de nuestros derechos y exigirlos, seguir preparándonos y ser mejores ciudadanos desde cualquier trabajo que tengamos, sanar el concepto de gobierno y política, valorar lo que tenemos como un gran regalo, y ante todo, no negociar nuestra dignidad que fue pagada con la sangre de muchos mártires que si creían en el mayor sacrificio por una identidad pura y libre.


Hace unos días vi la película Seraphine, acerca de una mujer distinta. Amaba sentarse en el campo abierto, hablar con los árboles, encaramarse, tocar las hojas, cantar en su propio lenguaje y mundo. Su oficio era hacer de todo: limpiar casas, ayudar en una carnicería, sacar manchas a las sabanas lujosas de los ricos de su época, pero algo que nadie conocía de Seraphine y que ella sabiamente atesoraba era el amor por el arte. Después de un día largo y las presiones económicas que tiene cualquier mortal que no ha sido agraciado con la riqueza, cerraba sus puertas y entraba en su hora de mayor predilección: fabricar su propio vino, su propia pintura…. Cantaba y pintaba su percepción. Recomiendo la película, y aunque no quiero dañar la historia, Seraphine era una persona increíblemente talentosa, pero al mismo tiempo con una enfermedad mental que se fue deteriorando y cronificando. Producto de esto, en un momento clave de la película, ella es recluida en un psiquiátrico de la época, aislada en cuarto blanco se sumergió en una gran tristeza y vean la película para que vean el final!

El punto es que me hizo pensar en la situación los hospitales psiquiátricos, es uno de los lugares del mundo donde se dan más violaciones a los derechos humanos de las personas, de todas formas y a todos los niveles. Mi intención no es acusar, pero el concepto en sí de este tipo de instituciones, las fuertes raíces de discriminación ligadas al tema de los trastornos mentales, así como un formación de los profesionales que trabajan en esa área basada en una trayectoria y base muy limitada y estigmatizadora, le convierten en esto. Recordemos que cuando la mente de uno esta afectada seriamente, es como una persona que pierde la vista de repente, se vuelve completamente dependiente de los demás y vulnerable a lo decidan los demás que debe ser su camino

En este punto, vale mencionar que muchas veces las familias más afectadas son las de escasos recursos, ya que tienen otras necesidades inmediatas como comer, sobrevivir, y usualmente una formación deficiente que les impide incidir para exigir sus derechos. Añadido a esto, tienen que lidiar de forma pública con altos niveles de maltrato en su comunidad y vida diaria proporcionados por el estigma (piensen en alguien que ha tenido que ir al “28” y la comunidad conoce de esto) y la falta de psicoeducación en el tema. Ellos pudieran ser los mejores abogados, representantes de la voz que ya sea por un momento o por siempre ha perdido su familiar, sin embargo, la carga emocional, social y económica ligada a tener un familiar con un trastorno mental drenan las energías.

¿Qué pasa a nivel de Latinoamérica y qué dice nuestra legislación (República Dominicana)?

El internamiento involuntario es cuando se realiza una admisión hospitalaria sin el consentimiento del paciente, por solicitud de un tercero y luego de la evaluación de un psiquiatra autorizado. En América Latina, un alto número de personas con trastornos mentales son confinadas a instituciones psiquiátricas por periodos indefinidos con justificación pobre y/o sin revisión (PAHO, 2005, p.367), esto implica violaciones serias y sistemáticas a los derechos y libertades de estas personas. La información de internamientos involuntarios en la República Dominicana en las unidades de hospitalización psiquiátricas es inexistente, aunque se estima que en el Hospital Psiquiátrico Padre Billini cerca de un 70% de los internamientos son involuntarios (OMS, OPS, SESPAS, 2008, p.17).

Las normas internacionales de derechos humanos que han sido ratificadas por la República Dominicana, así como la legislación nacional son claras y especificas en señalar que dicho procedimiento solo debe darse en excepciones. La ley sobre salud mental (12-06), en su artículo 67 establece que una persona solo puede ser admitida involuntariamente o retenida involuntariamente posterior a un internamiento voluntario, si un médico calificado y autorizado por la ley para esos fines determine y certifique por escrito, que esa persona padece un trastorno mental. También debe comprobar que:

a) Que el trastorno mental es grave y su capacidad de juicio está seriamente afectada.

b) La persona representa daño inminente para si misma y/o terceros.

c) Si no se le admite o retiene puede llevar a un deterioro considerable de su condición o impedir que se le proporcione un tratamiento adecuado que sólo puede aplicarse si se admite el paciente en una institución de salud mental de conformidad con el principio de la opción menos restrictiva.

viernes, 15 de enero de 2010

Anoche....

Anoche, como me ocurre muchas veces mientras trato de conciliar el sueño, pensaba en el propósito que ha tenido lo que pasado en Haití, y aunque encontrarle respuesta a eso en medio del todo caos y el dolor es casi un irrespeto u osadía de aquellos que estamos en nuestra comodidad… varios pensamientos me consolaban a nivel muy personal…

Siempre me ha molestado los prejuicios y el maltrato social que le damos a los haitianos, ya sea de manera explicita o implícita. Por alguna razón, creemos que ellos son menos importantes que nosotros los dominicanos, que no merecen una educación o casarse con una chica dominicana, o tener un buen trabajo. Se les ha acusado de ofrecer culto al diablo –cuando se nos olvida que solo interpretamos una cultura, una identidad religiosa que a ellos les hace feliz- y de oler mal –cuando nos olvidamos que si nosotros estuviésemos trabajando en el tetero de sol construyendo un edificio, vendiendo skim ice y viviendo en un batey con las limitaciones de agua y otros básicos, también oliéramos mal –el negro detrás de la oreja lo tenemos todos. Incluso en este tiempo se les acusa de saquear un almacén de comida, ni siquiera entendemos la magnitud de estar en medio de un desastre, sin agua, sin comida, sin sanitarios, casi sin esperanza.

No quiero sonar como que justifico ninguna acción, no soy una experta en el tema migratorio haitiano, y se que es complejo. Sin embargo, si creo que el respeto a la dignidad e integridad de las personas debe estar por encima de los conflictos entre países, las limitaciones estructurales de estos, su pasado, presente y futuro.

Si alguien me preguntase, que de bueno puede tener esta experiencia, yo diría –quizás prematuramente- que nos ha recordado que al final todos y todas estamos en una misma isla, y que ellos no son solo haitianos, sino hermanos y hermanas de la isla –un vocabulario fantasma antes de la tragedia. Porque sabemos que esto nos pudo pasar a nosotros. Unas coordenadas al este, y hoy no sabemos si esa madre que despedimos antes de ir al trabajo, la hubiésemos vuelto a ver o si estuviéramos con vida, si hoy la desesperación y el pánico estuviera inundando la más íntima célula de nuestro organismos, en búsqueda de seres queridos, mi hijo/a, mi padre/mi madre, mis amigos/as…. qué sería del pueblo dominicano….

Porque muchas personas antes de juzgar o maltratar un haitiano, reconsiderarán. Porque quizás nos llevará a redefinir nuestras acciones y percepciones hacia un pueblo que por décadas ha emigrado para mantener a sus familias-como lo hacemos nosotros en abnegación solo por amor a los nuestros-, ya que su país las oportunidades se encuentran atadas a los cementerios…. La condición tercermundista y las inequidades de nuestro país han servido para racionalizar el mal vecino o posponer nuestra participación en el cambio. Es cierto que no tenemos los recursos para resolver los problemas de los haitianos, responder a sus necesidades en gran magnitud, pero no hablo de eso, hablo de nuestras actitudes que se encuentran permeadas por el nivel de melanina en su piel, por un acento y la condición que les atañe…

Ha sido alentador ver a la gente preguntar: ¿y qué yo puedo hacer? Llamar y escribir a las instituciones, para ver como aportar. No esperaba menos de mi gente, que es cálida y hospitalaria, pero confieso que mis expectativas no estaban claras con respecto a la respuesta hacia Haití. Obviamente esto no ha sido solo por parte de los dominicanos, sino que se han unido raíces de muchas naciones que viven en RD para apoyar.

No sé si permanecerá, ni lo que sucederá, pero me alienta creer que las personas seguiremos cambiando... Reitero mi más profundo dolor por cada persona, familia, comunidad, institución y grupo afectado.